Es muy importante el soporte emocional a la paciente y a sus familiares, como una unidad de intervención. Ofrecer acompañamiento durante todo el proceso y los diferentes momentos de la enfermedad que van generando necesidades diferentes, crear un espacio de seguridad donde la persona se sienta escuchada, validada y entendida, no juzgada. Es importante normalizar las reacciones emocionales asociadas al proceso de pérdida para favorecer la disminución de la ansiedad ante la incertidumbre y la comprensión de la respuesta emocional a la situación vital estresante.

La fuente y el significado del dolor y el sufrimiento, varía mucho de una paciente a otra, de un momento a otro, de ahí la importancia de identificar el significado de la vivencia para cada persona en concreto, en cada momento. Debemos tener en cuenta que tanto la actitud de los profesionales como de las personas que estamos acompañando en el proceso de enfermedad, tanto familiares como amigos, puede influir en que la paciente perciba la forma de cuidado como vulneradora o preservadora de su sentido de dignidad.

Como profesionales podemos favorecer la disminución de la percepción de la amenaza, ayudando a hacer una interpretación de la situación que favorezca una perspectiva más positiva, potenciar la percepción de recursos para hacer frente a esa situación y así favorecer el alivio del sufrimiento. Modular el impacto emocional, favorecer un estilo de afrontamiento efectivo que favorezca la adaptación a la enfermedad y promueva estrategias activas que favorezcan la resolución de conflictos y la toma de decisiones. La psicoeducación, la información ajustada a las necesidades de la paciente, el entrenamiento en técnicas de desactivación y relajación, aprender a pensar de forma constructiva y realista, la apertura al apoyo familiar y social y la expresión asertiva de las necesidades afectivas y materiales.

Es importante buscar apoyo en las personas queridas, en el entorno familiar y social. Evitar el aislamiento, compartir los sentimientos, tanto los positivos, como el miedo, las preocupaciones, expresar las necesidades para que su entorno sepa cómo ayudarle.

Para muchas personas pertenecer a grupos de apoyo y asociaciones es de mucha ayuda, es un lugar donde se puede intercambiar información, acceder a ayudas (apoyo instrumental y emocional), la realización de actividades gratificantes y generalmente se encuentra un espacio donde compartir los sentimientos en un lugar donde sentirse entendido y comprendido.

Ainhoa Videgain, psicooncóloga

Grupo de impacto

El grupo de impacto es un grupo psicoterapéutico que acoge a personas recién diagnosticadas de cáncer de mama o que están en fase activa del tratamiento oncológico. Se realiza una dinámica grupal que incluye técnicas cognitivo- conductuales, psicología positiva y terapia conductista de tercera generación (ACT).

Tiene una frecuencia mensual, de hora y media de duración. El objetivo es disminuir el impacto que supone el diagnóstico y el tratamiento oncológico en las pacientes, favorecer una adecuada adaptación emocional durante el proceso oncológico, promover  herramientas de afrontamiento y manejo de las diversas emociones que surgen en esta fase de la enfermedad así como prevenir la traumatización en favor del crecimiento personal. 

Grupo de largas supervivientes

El objetivo del grupo de terapia para mujeres que han finalizado los tratamientos esta dirigido a aquellas personas que en esta nueva etapa se han encontrado con dificultades de adaptación a su vida habitual así como dificultades en el procesamiento emocional de todo lo vivido.

Dirigido hacia el crecimiento postraumático, es una terapia basada en el enfoque de la Psicología positiva. Es necesaria la implicación emocional y el compromiso grupal.

Grupo de recidivas

El grupo de terapia para mujeres que se encuentran en un momento avanzado de su enfermedad oncológica tiene el objetivo de acompañar emocionalmente a las mujeres que se encuentren en este proceso, ayudándolas a manejar las dificultades emocionales asociadas, desde el enfoque psicológico de la búsqueda del sentido, para transformar esta experiencia de vida en una experiencia significativa y con sentido, fomentando la calma, el equilibrio emocional, la esperanza y el bienestar psicológico.