Cada persona responde de manera diferente ante un diagnóstico de cáncer. El diagnóstico de un cáncer de mama es una vivencia compleja, de gran impacto emocional y psicológico, modulada por múltiples variables, como la gravedad del diagnóstico, las circunstancias que han rodeado a la detección de la lesión, la manera en que ha sido comunicada la mala noticia, el momento vital en que se encuentre la persona, el significado que la persona otorgue al hecho de padecer un cáncer, la vivencia subjetiva de la enfermedad, el estilo de personalidad, de afrontamiento de las dificultades, experiencias anteriores, etc. Éstas son algunas de las variables que modularán el impacto emocional, la vivencia del diagnóstico y la manera de hacer frente al proceso de enfermedad.

El cáncer es una de las enfermedades más temidas y generalmente está asociado al dolor, al sufrimiento y a la muerte, a pesar de que actualmente sabemos que no es una perspectiva realista ya que un gran porcentaje de casos se curan y otros tantos suponen una situación de cronicidad. Tanto el paciente como sus familiares han de hacer frente, a lo largo del proceso de la enfermedad, a situaciones amenazantes muy prolongadas en el tiempo que pueden ocasionar un gran sufrimiento, por lo que es muy importante la prevención y el soporte psicológico desde los momentos iniciales.

Es una crisis vital de gran impacto emocional donde las reacciones emocionales más frecuentes son el miedo, la incertidumbre, la negación, sentimientos de tristeza, rabia, la percepción de pérdida de control, sentimientos de dependencia, culpabilidad y aislamiento, con gran repercusión en el funcionamiento social y laboral, familia y amigos. Muchas mujeres afirman que la experiencia, también ha supuesto una oportunidad de salir fortalecidas de las dificultades.

Ainhoa Videgain, psicooncóloga

Grupo de impacto

El grupo de impacto es un grupo psicoterapéutico que acoge a personas recién diagnosticadas de cáncer de mama o que están en fase activa del tratamiento oncológico. Se realiza una dinámica grupal que incluye técnicas cognitivo- conductuales, psicología positiva y terapia conductista de tercera generación (ACT).

Tiene una frecuencia mensual, de hora y media de duración. El objetivo es disminuir el impacto que supone el diagnóstico y el tratamiento oncológico en las pacientes, favorecer una adecuada adaptación emocional durante el proceso oncológico, promover  herramientas de afrontamiento y manejo de las diversas emociones que surgen en esta fase de la enfermedad así como prevenir la traumatización en favor del crecimiento personal. 

Grupo de largas supervivientes

El objetivo del grupo de terapia para mujeres que han finalizado los tratamientos esta dirigido a aquellas personas que en esta nueva etapa se han encontrado con dificultades de adaptación a su vida habitual así como dificultades en el procesamiento emocional de todo lo vivido.

Dirigido hacia el crecimiento postraumático, es una terapia basada en el enfoque de la Psicología positiva. Es necesaria la implicación emocional y el compromiso grupal.

Grupo de recidivas

El grupo de terapia para mujeres que se encuentran en un momento avanzado de su enfermedad oncológica tiene el objetivo de acompañar emocionalmente a las mujeres que se encuentren en este proceso, ayudándolas a manejar las dificultades emocionales asociadas, desde el enfoque psicológico de la búsqueda del sentido, para transformar esta experiencia de vida en una experiencia significativa y con sentido, fomentando la calma, el equilibrio emocional, la esperanza y el bienestar psicológico.